Caravaca de la Cruz es la quinta ciudad santa de la Cristiandad, tras Jerusalén, Roma, Santiago de Compostela y Santo Toribio de Liébana. Varios caminos de peregrinación llegan a la popular población murciana, todos partiendo desde puntos que jamás superan los 200 kilómetros de distancia. Era necesario crear una ruta que cruzase la Península Ibérica para hacer justicia a la trascendencia histórica de Caravaca.

El Camino de los Templarios recorre 870 kilómetros, partiendo de Roncesvalles, punto de partida del Camino de Santiago Francés, pasando por territorio navarro, aragonés, valenciano, manchego y murciano. Todo un reto para el peregrino, que deberá caminar por espacio de un mes en jornadas de toda clase y condición. Una aventura absolutamente enriquecedora en la que podremos conocer la historia, cultura, paisaje y costumbres de un enorme valor, y cargado de grandes similitudes y contrastes.

Caminar supone trasladarse, cambiar de lugar. Un concepto que se convierte de forma amplia en el alma de una ruta, ya sea recorrida por motivos religiosos, espirituales, turísticos, deportivos o de otra índole. Itineris COMA propone que los caminos físicos sean vía de descubrimiento personal y de la cultura, el patrimonio y la riqueza natural de los territorios que atraviesan. También su “redescubrimiento” por parte de los vecinos de la zona, a los que se les ofrece mirar su entorno con otros ojos. Un cuaderno de viaje, una recopilación de observaciones sobre el paisaje, la geografía, la flora, los habitantes, las costumbres, el modo de vida y los valores naturales y culturales de los caminos históricos y de aquellos que los transitan.