MULIERES TEMPLI. COFRADESAS Y DONADAS DEL TEMPLE EN EL REINO DE NAVARRA (SIGLO XII)

A diferencia de otras instituciones religiosas coetáneas como es el caso de la orden sanjuanista, la regla primitiva del Temple no permitía que las mujeres residieran en sus recintos conventuales, pues su compañía se consideraba peligrosa y podía desviar a los hermanos del recto camino. Tampoco consideraba apropiado que las viudas de matrimonios asociados a la orden residiesen junto a hermanos que habían hecho voto de castidad. Sin embargo, los estudios realizados en los establecimientos templarios diseminados por territorio europeo, han demostrado que el Temple acogió en sus encomiendas y bajo diversas categorías de integración, a asociadas femeninas tanto en estado de viudedad como en matrimonio.

En la integración de las cofradesas objeto de estudio, diferenciamos varios ejemplos cuya pertenencia a la milicia debió estar ligada a potenciar el prestigio del linaje, y otro caso en conexión con las relaciones de dependencia feudo-vasallática entre cofrades. Pero el principal exponente de devoción femenina en el Temple viene representado por las señoras de Cortes y Cintruénigo, con la conversión de una de ellas en donada, condición que más tarde debió comportar residencia monástica en Novillas. Los estrechos vínculos terrenales de estas damas pamplonesas alcanzarán su máxima plenitud en el ámbito de la espiritualidad laica con la sepultura en dependencias templarias, predilección funeraria que se hizo extensiva a otros miembros de su núcleo familiar.

....

Desde sus inicios la restaurada monarquía y el estamento nobiliario pamplonés se sintieron atraídos por los ideales y finalidades de la milicia tal como demuestra su afiliación a lo largo del siglo xii en la cofradía del Temple hispana. Aunque los miembros masculinos superaron en número a las mujeres, el papel ejercido por algunas de ellas fue especialmente relevante, enriqueciendo la visión sobre la religiosidad laica femenina en el seno de la milicia. A través de la vinculación como consorores estas damas de la nobleza pamplonesa consiguieron integrarse en la órbita religiosa de una orden militar cuya regla no permitía la presencia femenina en los establecimientos templarios. A pesar de que el término ha servido para caracterizar de manera uniforme a esta agrupación femenina, comportamientos caritativos distintos o la elección de sepultura son indicios que demuestran que los lazos religiosos y espirituales que les unían a la milicia no fueron iguales. Con la asociación laica en el Temple algunas mujeres buscaron aumentar el prestigio de su linaje, como refleja la integración conjunta de hermanos, madres e hijas o matrimonios, mientras que otras afiliaciones femeninas estuvieron determinadas por relaciones de dependencia feudo-vasallática. Urraca y María de Cortes son el mejor exponente de devoción femenina en el Temple, contribuyendo con sus donaciones o
permutas al incremento del patrimonio de la encomienda de Novillas o propiciando la constitución de nuevas encomiendas como fue el caso de Cintruénigo. Con la sepultura de ambas en dependencias templarias consolidaron los vínculos espirituales con la milicia encomendando la salvación de su alma a los caballeros del Templo, predilección funeraria que también adoptaron otros miembros de su núcleo familiar. De gran interés son los registros de Elvira de Cintruénigo, no solo en el ámbito funerario, sino también su papel benefactor, pues la compraventa de sus propiedades facilitó el establecimiento de los freires en el señorío de su linaje. Comportamiento antagónico al protagonizado por Marquesa de Buñuel, ya que la conflictividad por el patrimonio fue la que marcó su relación con el Temple, contraviniendo valores de la confraternidad como la amistad y la lealtad. Como colofón a las formas de integración laica femenina en el Temple queda el excepcional testimonio de María de Cortes quien, tras una etapa como benefactora, se vinculó como donada, considerando además entrar «ad illam religionem fratrum Templi» y que, tras enviudar, debió culminar en retiro conventual en Novillas.

Mulieres Templi. Cofradesas y donadas del Temple en el reino de Navarra (siglo XII). Salvador Remírez Vallejo. Doctor en Historia y Arqueología. salvarem@yahoo.de

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *